artículos y notas esotéricas

¿Qué es el Esoterismo?
Franluca

La llamadas "ciencias ocultas", término hoy en boga que se aplica indiscriminadamente para disimular, tras su vaguedad, la más variada gama de supersticiones e incoherencias. Por ello resulta pertinente delimitar el ámbito de lo sagrado, donde han tenido su origen diferentes y milenarias tradiciones religiosas, por una parte, y el ámbito del ocultismo que se ha desarrollado en forma paralela, también desde tiempos antiguos, como reducto de muy heterogéneas creencias vinculadas a la práctica de la nigromancia, por otra. En consecuencia, equiparar el esoterismo con el ocultismo, cual si fuesen una sola entidad o "escuela de pensamiento", sólo trae consigo graves problemas pues no se puede jugar con lo sagrado impunemente; otro tanto cabe afirmar del uso y abuso del lenguaje, como si las palabras pudieran intercambiarse a capricho de cualquiera sin perjuicio para el verdadero conocimiento de las realidades que con ellas se designan. El ocultismo pertenece al inframundo de las sombras, el más bajo nivel de la psique humana, no sólo contrario al reino del espíritu sino también al de las facultades intelectuales, de ahí que se ampare en el secreto no en el misterio porque sus propósitos son inconfesables y sus procedimientos condenables.

Lejos de toda genuina espiritualidad, el ocultista se engaña a sí mismo y extravía a quienes lo siguen: supone dominar las fuerzas desconocidas de la naturaleza y, por este conducto, acceder a estados superiores de conciencia pero, para su desgracia, son esas mismas potencias naturales las que lo controlan a él, obnubilan su entendimiento y lo arrastran a una total degradación. Por el contrario, el esoterismo, en su correcta acepción, ha de ser entendido como el aspecto interior de una enseñanza tradicional, la senda que conduce al centro del ser, es decir, la iniciación en el conocimiento de los símbolos sagrados como sabiduría de las correspondencias o analogías universales; no tiene nada que ocultar pues los grandes misterios están a la vista de todos, aunque son pocos quienes se percatan de su revelación y aún menos los que se acercan a ella para recibir su luz. Se trata, por consiguiente, no de controlar o dominar las fuerzas ocultas de la naturaleza, sino de reconocer en la propia naturaleza una vocación sobrenatural: mirar hacia adentro de uno mismo con los ojos del espíritu para que la conciencia pueda acceder a la dimensión de lo sagrado.

Del prólogo del libro: ORÁCULO DE LAS TRES VÍAS